sábado, 27 de abril de 2013

Día del libro ¿y de la literatura?

Cuentan que el gremio de los libreros se da por satisfecho con las ventas de la semana del día del libro. Con malsana curiosidad busco las listas de lo más vendido. Según GfK, durante el pasado mes de marzo, las ventas de “literatura de ficción” en España estuvieron representadas por:

1. EL MAESTRO DEL PRADO. Javier Sierra (PLANETA)
2. LA REINA DESCALZA. Ildefonso Falcones (GRIJALBO)
3. CINCUENTA SOMBRAS DE GREY (CINCUENTA SOMBRAS I) E.L. James (GRIJALBO)
4. CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS. (CINCUENTA SOMBRAS II) E.L. Janes (GRIJALBO)
5. CINCUENTA SOMBRAS LIBERADAS (CINCUENTA SOMBRAS III) E.L. James (GRIJALBO)
6. EL CUMPLEAÑOS SECRETO. Kate Morton (SUMA DE LETRAS)
7. BRÚJULAS QUE BUSCAN SONRISAS PERDIDAS. Albert Espinosa (GRIJALBO)
8. TRILOGÍA CINCUENTA SOMBRAS (ESTUCHE). E.L. James (GRIJALBO)
9. TIEMPO DE CENIZAS. Jorge Molist (TEMAS DE HOY)
10. EL TANGO DE LA GUARDIA VIEJA. Arturo Pérez Reverte (ALFAGUARA)

¿Alguna apostilla? En fin, cualquier comentario estaría de más, a excepción de mis felicitaciones a Grijalbo, editorial que debería recibir, como mínimo, el Príncipe de Asturias por su denodado esfuerzo por mejorar el horizonte intelectual de los españolitos. Por su parte, la no ficción, aunque con números menos escandalosos podría hacernos pensar que no todo está perdido. Vean lo más vendido en el mismo período, también según GfK:

1. LADIES OF SPAIN: SOFIA, ELENEA, CRISTINA Y LETICIA ENTRE EL DEBER Y EL AMOR. Andrew Morton (LA ESFERA DE LOS LIBROS)
2. NADIE ES MÁS QUE NADIE. Miguel Ángel Revilla (ESPASA-CALPE)
3. TODO LO QUE ERA SÓLIDO. Antonio Muñoz Molina (SEIX BARRAL)
4. CINCUENTA SOMBRAS DE GREGORIO. Rosella Calabro (PLANETA)
5. EL ARTE DE NO AMARGARSE LA VIDA. Rafael Santandreu Lorite (ONIRO)
6. PAPA FRANCISCO: CONVERSACIONES CON JORGE BERGO. Sergio Rubín / Francesca Ambrogetti
7. LA MAGIA. Rhonda Byrne (URANO)
8. UNA MOCHILA PARA EL UNIVERSO. Elsa Punset (DESTINO)
9. ENRIQUE PONCE, UN TORERO PARA LA HISTORIA. Enrique Ponce / Andrés Amorós (LA ESFERA DE LOS LIBROS)
10. SOBRE EL CIELO Y LA TIERRA. Papa Francisco / A. Skorka (DEBATE)

Ciertamente la lista se nos presenta como una broma de dudoso gusto ¿verdad? Así pues parece probado que tesis catastrofistas como las de Lars Iyer en absoluto andarían desencaminadas. Vulgarizando la tesis (a juego con el zumo intelectual de lo más vendido), podríamos decir que en términos de difusión cultural una librería no aventajaría ni en un solo centímetro a una carnicería o a una frutería.

Creo que Sánchez Piñol o Albert Espinosa han escalado posiciones esta semana ayudados por la afilada espada de San Jordi. Por cierto, esta mañana oía en la Cadena SER una entrevista a Albert Espinosa en la que, entre otras perlas literarias, decía que sus novelas surgen de la imaginación de un final, a partir del cual reconstruía toda una historia, supongo –eso lo digo yo- que con dosis parecidas de autoayuda ramplona y lagrimeo a espuertas. Solo nos falta Paulo Coelho para completar la fiesta del libro. Ciertamente, empiezo a pensar que no son mala cosa para nuestra salud mental los raquíticos datos estadísticos que describen nuestras costumbres lectoras. De esta forma, los únicos que parecen leer algo de interés, aunque solo sea el diccionario de sinónimos, son los asesores gubernamentales que nos enseñan que el paro es ahora un reajuste de la competitividad, o que la desvinculación del IPC para actualizar las pensiones no es otra cosa que una desindexación de la previsión social. La dramática situación de dos millones de hogares (según nos decía la EPA del primer trimestre) nos impide reír la gracieta.

En fin, para contrarrestar el “top ten”, les traigo hoy un par de muestras de lo que todavía es literatura; y tal vez por eso, se trata de títulos que nunca aparecieron en las listas de lo más vendido.



Autor: I. Svevo
Título: La conciencia de Zeno
Impresión: 9,0

Se ha dicho del autor triestino que escribía con sonoridades similares a las de Joyce o Kafka. De hecho, Joyce y Svevo fueron mutuamente mentores, uno del otro, en sus respectivos círculos. Creo que se acerca más a la literatura centroeuropea de Zweig, de Musil, o de Joseph Roth, pues como ellos, Svevo se inclina por moverse y describir una sociedad provinciana anclada en el siglo XIX y que hace aguas en las primeras décadas del XX.

Su narrativa es también de corte clásico, aunque no la temática, huyendo de la disonante experimentación orquestal de Joyce o del retorcido universo del escritor checo. El volumen, publicado prácticamente al mismo tiempo que veía la luz el Ulises, es la obra de madurez de un Svevo que todavía no había sido reconocido fuera de su ciudad, de Trieste. Y allí se desarrolla la novela, inmediatamente antes de iniciarse la primera guerra mundial, cuando la adormecida ciudad fronteriza todavía pertenecía al imperio austrohúngaro.

Zeno es un comerciante acomodado que, ya casi anciano, decide psicoanalizarse para tratar de alejarse del tabaco. Con el fin de hacer aflorar su inconsciente, el terapeuta le recomienda que escriba sobre su vida y Zeno decide recrear con detalle y delectación unos pocos capítulos: la muerte de su padre (el mejor pasaje del volumen), el rocambolesco compromiso con su futura esposa, las andanzas con su primera amante y, por fin, las relaciones de negocios establecidas con su cuñado, terminando, en la última parte, repudiando el tratamiento psicoanalítico y la veracidad de su propio manuscrito, al darse cuenta de que al recordar se reconstruye, y de que uno solo escribe sobre lo que le habría gustado haber sido. Ese es, ciertamente, el enorme mérito de la obra de Svevo, haber recreado como nadie la figura del burgués moderno, a la vez multidimensional y espantajo, autoconsciente y engreído, pero también alienado por una sociedad tan vacua como su fe en el futuro. Esa alienación es la que nos hace vivir de esperanzas vanas, de pecados blanqueados o de rutinas absurdas a las que solo con una lente extremadamente deformada encontramos sentido.

«Yo había acariciado ya la esperanza de poder vivir de nuevo un día de inocencia y de ingenuidad. Durante meses y meses esta esperanza me sostuvo y me animó. ¿Acaso no se trataba de conseguir con el recuerdo vivo las rosas de mayo en pleno invierno?»

En el debe de la obra tal vez pueda apuntarse que en determinados momentos Svevo utiliza demasiadas y prolijas explicaciones para representar un estado de ánimo o para justificar una determinada forma de actuar, es decir, que necesita atar todos los cabos, dejando poco espacio a la actividad recreadora del lector. Es posible, pero casi un siglo después de su publicación, su lectura todavía sigue estando tan vigente como entonces. – (Enero 2012)



Autor: R. Musil
Título: Las tribulaciones del estudiante Törless
Impresión: 8,8

Musil es uno de los mejores exponentes de esa literatura centroeuropea de entre guerras que tantas obras memorables nos han dejado. Las tribulaciones del estudiante Törless es una obra temprana (1906) de tintes autobiográficos. No es, desde luego, comparable a su obra inacabada, El hombre sin atributos, pero nos encontramos con una de las mejores narraciones de aprendizaje o de madurez que se hayan escrito. De hecho en ocasiones se la ha situado junto a novelas como La ciudad y los perros, de Vargas Llosa o Sidharta, de Herman Hesse, aunque solo tiene en común con ellas la temática, pues la profundidad y complejidad del tratamiento de la obra de Musil hace inútiles las comparaciones.

Törless realiza sus estudios de enseñanza media en un internado para chicos procedentes de clases medias y altas. Su sensibilidad sin encauzar le llevará a una concepción particular del sexo iniciático, de la ciencia, de la filosofía, del arte y, sobre todo, de la ética. Amigo de dos compañeros soberbios y dados a la violencia, un día descubren que otro estudiante, Basini, un chico atractivo, débil y poco sobresaliente, ha robado dinero. Cuando sus amigos deciden explotar la situación mediante chantajes para vejar física y sexualmente a Basini, las concepciones del protagonista, con bases morales e intelectuales todavía muy débiles, comenzarán a chirriar. A ello se añade una tensión sexual abrupta, sin cauces definidos que contribuirán a torturar la endeble conciencia del adolescente.

La narrativa de Musil se adapta con naturalidad a la sinuosa turbulencia informe de la conciencia juvenil, con largos párrafos digresivos y turbios que unas veces ensalzan y otras mortifican y denuncian una realidad interpretada con unos ejes tan endebles como efímeros. El autor andaba por la veintena cuando publicó esta primera novela y la madurez que demuestra a la hora de trasladar al lector la oscuridad del internado en el que se van consolidando las conciencias adolescentes, es encomiable. – (Mayo 2012)

1 comentario:

  1. Un blog que acabo de descubrir, al que encuentro algunas similitudes con el mío y que estaría bien que se reanudase.

    Saludos

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