Sí, ya dos años con el blog a cuestas y seguimos oyendo las mismas idioteces. He aquí un ejemplo: Ayer oía –y escuchaba con estupor creciente- una entrevista radiofónica al señor Montoro, quien no se cansaba de repetir que la reforma constitucional acordada por los dos grandes partidos no es discutible, porque se encuentra por encima y más allá del debate ideológico. Esto quiere decir, supongo, que los efectos colaterales de la reducción del gasto (o, como prefieren llamarla, de la estabilidad presupuestaria) son solo eso, efectos secundarios. Los fuertes recortes laborales, el deterioro del sistema educativo público o la deriva de las pensiones hacia la iniciativa privada no son relevantes, pues obedecen a un bien superior que ha de formar parte de los principios constitucionales, eso sí, sin que sea necesario consultar a la ciudadanía.
Si alguien me hubiera dicho que en la constitución tendría cabida un límite de gasto me habría extrañado, pero habría supuesto que se trataba de un límite mínimo de ese gasto, para salvaguardar los derechos fundamentales que, aunque algo emborronados, todavía podemos hallarlos en la Constitución. Y digo todavía porque con la que está cayendo… Pero la Constitución no incluirá más salvaguardias ni apuntalará derechos; la Constitución incorporará un límite de gasto, sí, pero un límite máximo, no sea que alguien se vuelva loco y quiera, por ejemplo, establecer protecciones para inmigrantes o excluidos.
Claro que el debate es político, que forma parte del modelo de Estado por el que se quiere optar; y que eso pase a formar parte del texto constitucional es tan ideológico como la sumisión a los mercados, o como la decisión de que la inmensa mayoría de los jóvenes que ahora acceden al mercado laboral no vayan a percibir la totalidad de su pensión. En todo caso, como los ciudadanos no íbamos a ser capaces de entenderlo, no es conveniente que se nos consulte. ¿Acaso se consulta la temperatura máxima prevista para hoy o la conveniencia de que mañana también amanezca? Claro que no, se trata de contingencias que nada tienen que ver con el debate político.
En fin, con tanta des-fachatez seguiremos refugiándonos en los libros y, como decía, hoy hace dos años que abrí por primera vez el blog. 120 volúmenes, algunos cuentos y otros tantos retazos de sermón dominical van haciendo que esto crezca, aunque de forma más o menos caótica.
Y de esos 120 volúmenes, unos cuantos ha habido que merecen la pena. Vean si no. Copio a continuación los cien que mejor impresión me causaron y, aunque muchos de ellos sean más que discutibles, otros, como diría el señor Montoro, se encuentran por encima del debate ideológico. También el orden, claro está, es más que discutible, pues muestra algunas preferencias que no son del todo explicables.
- A. P. Chejov: Cuentos
- W. Faulkner: El ruido y la furia
- V. Nabokov: Lolita
- J. M. Coetzee: Desgracia
- S. Beckett: Esperando a Godot
- L. Tolstoi: La muerte de Ivan Ilich
- K. Oé: Una cuestión personal
- A. Carpentier: El siglo de las luces
- P. Levi: Si esto es un hombre
- VV.AA.: Mi cuento favorito
- P. Roth: La mancha humana
- C. Magris: El Danubio
- Y. Kawabata: La casa de las bellas durmientes
- J. M. Coetzee: Esperando a los bárbaros
- R. Carver: Antología
- J. Banbille: El mar
- P. Michon: Señores y sirvientes
- L. Martín Santos: Tiempo de silencio
- J. Cortázar: Bestiario
- M. Vargas Llosa: La fiesta del chivo
- A. Lobo Antunes: Tratado de las pasiones del alma
- P. Roth: La conjura contra América
- R. Bolaño: Los detectives salvajes
- A. Muñoz Molina: El jinete polaco
- L. M. Díez: La ruina del cielo
- A Tabucchi: Nocturno hindú
- M. Vargas Llosa: Lituma en los Andes
- B. Hrabal: Trenes rigurosamente vigilados
- S. Zweig: Momentos estelares de la humanidad
- I. Kertesz: Diario de la galera
- J. Le Carré: El espía que surgió del frío
- K Vonnegut: Matadero cinco
- H. Müller: La piel del zorro
- P. Auster: La trilogía de Nueva York
- U. Eco: El cementerio de Praga
- C. McCarthy: La carretera
- K. Ishiguro: Nocturnos
- M. Bulgákov: El maestro y Margarita
- S. Bellow: Carpe diem
- A. Méndez: Los girasoles ciegos
- E. Vila-Matas: Dublinesca
- M. Amis: Dinero
- R. Chirbes: Crematorio
- M. Houellebecq: Las partículas elementales
- V. Molina Foix: El abrecartas
- I. McEwan: Expiación
- S. Ramírez: Mil y una muertes
- N. Gaiman: American gods
- H. Murakami: Kafka en la orilla
- V. Nabokov: Barra siniestra
- E. Vila-Matas: Doctor Pasavento
- A. Muñoz Molina: La noche de los tiempos
- C. Magris: A ciegas
- R. Chirbes: La larga marcha
- F. de Azúa: Historia de un idiota contada por él mismo
- J. M. Caballero Bonald: Ágata ojo de gato
- G. Torrente Ballester: Quizá nos lleve el viento al infinito
- L. M. Díez: La mirada del alma
- G. García Márquez: Memoria de mis putas tristes
- S. Lem: Memorias encontradas en una bañera
- D. Simmons: Hyperion
- J. Saramago: Alzado del suelo
- I. Martínez de Pisón: Aeropuerto de Funchal
- T. Benacquista: Saga
- J. G. Ballard: Milenio negro
- D. H. Lawrence: El amante de Lady Chaterley
- I. Murdoch: La campana
- H. S. Haasse: Un gusto a almendras amargas
- D. Chacón: La voz dormida
- A. Trapiello: Al morir Don Quijote
- B. Gopegui: El padre de Blancanieves
- J. Saramago: Ensayo sobre la lucidez
- M. Giralt Torrente: Tiempo de vida
- N. Vázquez Recio: La velocidad literaria
- J. Echenoz: Ravel
- F. Werfel: Una letra femenina azul pálido
- O. Pamuk: El astrólogo y el sultán
- A. Orejudo: Reconstrucción
- E. Mann: El ángel azul
- A. Bioy Casares: El sueño de los héroes
- A. C. Clarke: 2001, una odisea espacial
- J. Saramago: El evangelio según Jesucristo
- J. Agustín: No hay censura
- M. Amis: Tren nocturno
- I. Rosa: El país del miedo
- S. Roncagliolo: Abril rojo
- C. Carusi: El maestro
- M. A. Shaffer y A. Barrows: La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey
- S. Márai: La hermana
- J. J. Millás: apel mojado
- A. Maalouf: Los jardines de luz
- A. Sánchez Piñol: Pandora en el Congo
- M. A. González Sáinz: Ojos que no ven
- S. King: El resplandor
- I. Martel: Vida de Pi
- N. Ammaniti: No tengo miedo
- A. Bryce Echenique: El huerto de mi amada
- H. G. Wells: La isla del Dr. Moreau
- F. Benítez Reyes: Mercado de espejismos
- A. Leante: La luna roja
No hay comentarios:
Publicar un comentario