domingo, 28 de marzo de 2010

Cicatrices bélicas (III)

Olvidé mencionar el otro día, cuando asomé al blog con la única novela escrita por Alberto Méndez, que recibió el premio de la crítica hace algunos años. ¡Ya estamos con los premios! Pues sí, pero esta vez para salvar alguno de la quema. De hecho, éste, el de la crítica, es uno de los galardones de los que uno puede fiarse, habiendo descubierto muy buenos autores al gran público.

Una vez puesta la pica, vuelvo a las historias bélicas, a las que reabren la guerra civil para reivindicar causas olvidadas o simplemente para recrear escenarios. En este caso, traigo una novela de la primera categoría, de las que reivindican sin ambages ni rodeos el papel de la mujer. Igual que Morrison en Estados Unidos introduce en sus novelas banderas doblemente reivindicativas para tratar de hacer visible a la mujer negra, Chacón reivindica el papel de la mujer en la guerra, eso sí, el de la mujer republicana, puesto que los nacionales pasaron por encima de los vencidos, pero también se encargaron de avasallar a la mujer, incluyendo a las de su propio bando.

Nada más que por eso, el volumen de Chacón ya merece ser mencionado, pero además, desde una óptica puramente narrativa, la concepción de la novela es bastante original, especialmente si la comparamos con otras obras previsibles y cansinas desarrolladas también en la guerra.


Autor: D. Chacón
Título: La voz dormida
Impresión: 7,0


Otra historia que revive los fantasmas de la guerra y la posguerra civil, esta vez visto desde la perspectiva de un bando doblemente perdedor, el de las mujeres republicanas. Es esta visión del conflicto percibido desde la óptica femenina lo que otorga a la novela una perspectiva original, al describir la incomprensión del fanatismo creado por ideologías masculinas que, en cualquier caso, tienen a la mujer como soporte nuclear, si bien deviene soporte subyugado y humillado. Interesante descripción de las relaciones precarias entre seres igualmente precarios que a veces cae en desarrollos demasiado vistos. - (Mayo 2005)

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